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Pensábamos que la única manera de que BASK tuviera una producción responsable era hacerlo de manera local. Después de nuestro viaje a Asia para grabar un documental de cómo la industria de la moda afecta a las personas y el planeta, entendimos que como marca tenemos el poder de cambiar la realidad social y medioambiental que se encuentra en países como Bangladesh. Sin dejar lo local a un lado, queremos demostrar que hay otras  maneras de producir allí y utilizar Bask como herramienta de transformación social en Bangladesh. 

Estamos convencidxs de que fabricar en Bangladesh es algo bueno si se hace correctamente. Esto significa respetar los derechos de las personas que empleamos, significa darles los medios para adquirir nuevas habilidades y recibir educación y capacitación para poder llevar una vida digna. 

En estos tiempos, debido a la situación actual, no podemos producir de una manera responsable y con una trazabilidad radical en Bangladesh. Por eso hemos optado por producir en una fábrica de Barcelos, en Portugal (camisetas, jerseys, hoodies) y en una fábrica familiar en Pradoluengo, Burgos (calcetines).